Dioses, Deidades Y Divinidades
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por Llamas y Howard


Dioses, Deidades y Divinidades #002


Ponencia por la Dra. Shanthi Swarna, Avatar de Sarasvati #321


Sed bienvenidos; damas, caballeros, dioses, semidioses, avatares y todos aquellos seres que no podemos ver, pero que sé muy bien que me prestan atención. Están a punto de escuchar, o en el caso de que no hayan podido llegar a tiempo; leer, las concepciones más básicas de nuestra noción y/o comprensión de las deidades. Aunque estas ideas son las bases de todo nuestro conocimiento acerca de los seres que están más allá de la comprensión, siguen siendo bastas y en algunos casos excesivamente complejas. En algunas explicaciones los versados pensarán que estoy pecando de simplista; sin embargo, entenderán que es necesaria una visión general de las llamadas ''entidades todopoderosas'' para no caer en la locura más absoluta.

Cada mañana, desde hace diez mil años, todos los filósofos nacidos en este mundo se han despertado y preguntado «¿Qué son los dioses?» Por desgracia para ellos, todos murieron sin dar una respuesta satisfactoria, de hecho sin dar una respuesta en absoluto. Por lo cual ustedes, mis queridos oyentes y/o lectores deben estar hirviendo en expectativas. Sin embargo, para sorpresa de nadie, solo podrán entender completamente a los dioses si se convierten en uno.

Una de las preguntas que más me han hecho desde que entendí mi papel como avatar y comencé a estudiar, catalogar y examinar a los dioses ha sido «¿Por qué nadie ha podido dar una definición que englobe a las deidades?»

Esto es realmente mucho más complejo de lo que parece, cada cultura humana ha tenido su propia y única forma de entender a los seres más allá de la apoteosis, y si a estos conceptos le agregamos las culturas no humanas podríamos llegar a pensar que cada dios es un ente que no tiene absolutamente nada que ver con el resto.

Por ejemplo, si comparamos a Brahama con Ometéotl, estos dos dioses son tan distintos como el agua y la lava volcánica, y si los comparamos con Pidh-Ziba, sería como comparar una hermosa sinfonía con una impresionante excavación a las profundidades del mismísimo infierno.

Y una de las preguntas que yo más me he hecho a lo largo de todos estos años, siendo una extensión del poder de un ser tan superior e incomprensible, ha sido: «¿Qué somos nosotros para aquellas entidades insondables?»

Aún no tengo respuesta, pero de algo estoy segura, desde que los primeros seres sapientes dieron sus primeros pasos hace millones de años, los dioses nos han estado observando y aprendiendo de nosotros todo aquello que no podían aprender debido a su basto poder. Lo digo, no porque nosotros seamos más poderosos ni mucho menos, sino porque la mortalidad nos llena de energía, sagacidad e ingenio, cosas que por obvias razones los dioses no necesitan y, sin embargo, anhelan.

Por ello la existencia de seres como yo; avatares. Mi existencia es debido a que la diosa quería experimentar la mortalidad, aunque, siendo sincera, soy como un lento suspiro para ella. No obstante, preciosos espectadores, díganme, ¿por qué creen que está tan mal visto que nosotros, los seres inteligentes, se pregunten acerca de los dioses? Tranquilos, pueden bajar las manos, fue una pregunta retórica.

Ustedes que tuvieron el valor de expresar su opinión, seguro dirían que es debido a que fue considerado un tabú en la mayoría de las culturas antiguas, por el miedo a las represalias que estas cuestiones posiblemente causarían. Sin embargo, muchas veces estas llamadas «represarías» o «castigos» eran meran casualidades y no verdaderas consecuencias, y a pesar de todos nuestros avances en la comprensión, este miedo aún está arraigado en tiempos modernos.

Quizás es debido a que soy el avatar de una diosa del conocimiento, y que mi deseo por aprender nuble casi todo el resto de los espacios de mi vida, pero aun así, les ruego compañeros, a nosotros, los investigadores, no nos deben, no nos pueden regir los mitos y las leyendas, debemos velar por la conservación y la creación del conocimiento, eso incluye a los Dioses. Ahora, a lo que vinimos.

Tipos de seres de origen divino:

1.- Seres deíficos.

Ungidos u Oráculos:

Los llamados Ungidos u Oráculos son aquellos seres mortales que por su propio valor, suerte o incluso linaje fueron elegidos por un Dios, con el fin de cumplir un propósito, llevar a cabo una tarea, o impartir el culto de este dios. Históricamente, podemos encontrar ejemplos a distintos héroes griegos como Jason y los argonautas que gozaban la bendición de Hera, Odiseo (después de 20 años) y otros héroes de la Grecia Clásica, los cuales muy a mi pesar son los más conocidos.

Avatares:

Aquellos como yo, seres mortales, los cuales nacieron siendo la extensión del poder, la encarnación de uno o incluso la emanación de un Dios. Podemos surgir de distintas maneras, cada quien tiene un conocimiento y poder limitado por la misma deidad, en algunos casos es el Avatar el que se limita debido a que su cuerpo mortal no puede soportar el poder. Hay dioses que tienen múltiples avatares al mismo tiempo, otros que solo han tenido uno en toda la historia escrita, algunos que tienen un avatar en cada generación y apenas muere el avatar, otro nace en el mismo instante, y quien sabe, quizá es cierto que todos los seres mortales y dioses son avatares de un dios absoluto más allá del todo absoluto.

Seres apoteósicos:

Mis entidades favoritas, los seres apoteósicos, son todos aquellos que han trascendido su naturaleza mortal y han traspasado el techo, convirtiéndose en divinidades. El proceso de la apoteosis sigue siendo un completo misterio, la voluntad, la iluminación y otros procesos son tan extraños, largos o complejos que un registro competente es imposible o virtualmente inviable.

Sun Wukong o Buda nos sirven de ejemplo. No solo no comprendemos el proceso, sino que una vez han pasado la frontera, un estudio es inmediatamente descartado; creemos que no hay un solo destino después de la apoteosis y estos pueden ascender ya sea a una deidad menor, deidad superior o deidad absoluta.

Espíritus Divinos

En mayor parte se trata de ángeles especialmente bendecidos por su deidad, como el caso del Arcángel Miguel; sin embargo, hay otros como Garudá que tienen un origen más terrenal, por lo cual muchas veces se les consideran semidioses o dioses menores en algunas religiones, pero todos sabemos que no llegan a eso.

Los usualmente llamados ángeles (aunque yo prefiero llamarlos mensajeros), son entidades espirituales, a veces creados, a veces encontrados en el mundo mortal y exaltados a un estatus "superior", dada su naturaleza pasiva, son muy cercanos a la deidad o panteón al que sirven. En algunos casos tienen un poder similar o incluso mayor al de una deidad menor, y según los registros nunca ha habido uno similar a una deidad superior, esto es mi teoría personal, pero la razón de que no haya un espíritu divino con un poder similar al de una deidad mayor es debido a motivos que explicaré más adelante, cuando toquemos el tema de la auténtica divinidad.

Falsas deidades:

Las falsas deidades son entidades usualmente corruptas, viles o malditas, extremadamente poderosas, lo suficiente como para hacerse pasar por dioses. Obviamente no lo son, hay una quintaesencia que les falta, por lo que hemos podido comprobar la mayoría de estas falsas deidades son entidades las cuales buscan adoración, tal vez por egolatría o puede ser que esto les ayude a «evolucionar» por así decirlo a deidades menores.

Ha habido casos de falsas deidades que tienen suficiente poder como para confrontar dioses menores sin problemas. Ravana es un buen ejemplo, él logró derrotar a múltiples deidades antes de ser vencido por un grupo de avatares comandados por un avatar de Visnú.

2.- Seres divinos.

Deidades menores:

Ahora empezamos con las verdaderas entidades de origen divino. Les seré sincera, no sabemos de donde provienen o como es que fueron creados, si es que fueron creados, pero están dotados de un gran poder, lo suficientemente grande como para afectar de manera considerable la estabilidad de nuestra porción de lo que conocemos como «todo».

Por ello un Dios menor maligno es una gran amenaza, tanto para nosotros, como para la realidad e incluso otros dioses. Según los registros, los dioses menores surgen cada tantos milenios y pueden unirse a un panteón (surgir dentro de uno) o ser independientes.

A partir de aquí empezamos a hablar de un tema que es una piedra en el zapato para todo teólogo y erudito: Los cultos. Y no, no me refiero a los cultos en el sentido moderno propagandista de Hollywood, sino a los cultos religiosos normales, los cuales tienen manifestaciones exotéricas de honor para adorar a una deidad.

Primero que todo: no sabemos por qué existen los cultos ¿Los dioses necesitan ser adorados para ser dioses? ¿El poder de un dios va ligado a la cantidad y/o cualidad de sus adoradores? Como mencione antes, las falsas deidades buscan obtener poder mediante la creación de cultos hacia sí mismos, por ende se asume que las deidades menores tienen una necesidad similar de adoración para aumentar su poder, sin embargo, la razón detrás de esto es uno de los grandes misterios en este campo.

Deidades superiores:

¿Se preguntan por qué los cultos son una piedra en los zapatos de los miles de teólogos? La razón es la existencia de las deidades superiores. Les seré completamente sincera: en mi opinión esta separación es completamente arbitraria.

Por lo general y según lo que entendemos, las deidades superiores son los líderes de un Panteón o tienen millones de seguidores en una zona determinada o región. Yo diría que son algo así como los líderes de una pandilla, muchas veces no es que sean realmente superiores al resto (aunque si suelen serlo), sino que tienen la capacidad de comandar a otros dioses y hacer que una cantidad impensable de mortales los adores.

Muchos de ustedes se preguntarán ¿cómo podemos distinguir a una deidad menor de una deidad superior de un vistazo? Bueno, esa es una pregunta muy estúpida porque seguramente la gran mayoría de ustedes nunca jamás en sus vidas tendrán la oportunidad de ver siquiera a una falsa deidad.

Pero continuando, diferenciarlos es extremadamente sencillo, los dioses mayores se la pasan acabando con las existencias de los dioses menores más allá del plano material, aunque según lo que tengo entendido si un mortal observa como un dios es asesinado por otro muchas cosas malas pueden pasarle, por lo que si tienen la oportunidad, cierren los ojos.

En fin, como les venía diciendo, sabemos que una deidad al absorber el culto de distintas deidades menores se convierte en un ser más fuerte, pero el proceso en el cual un culto se desvanece por la muerte de su dios es algo que seguimos estudiando… solo que es realmente muy complicado saber cuándo va a morir un dios a manos de otro.

Muchas de las deidades más poderosas de la historia están en esta categoría, Odín y Thor eran deidades superiores antes de perecer en el Ragnarok. Rá, Osiris y otras deidades egipcias también se encontraron en esta categoría, sin embargo algo paso con ellas cuando se encontraron con el panteón griego. A diferencia de los dioses menores, aun si pierden su culto sigue siendo muy difícil lidiar con las deidades de esta categoría, pero, por los registros que hemos encontrado mientras más tiempo pase una deidad superior sin culto más poder pierde, hasta el punto que pueden convertirse en una deidad menor.

Deidades Absolutas:

Las deidades absolutas son los entes más interesantes del universo, aunque tal vez mi opinión experta esté un poco sesgada.

Estos seres son entidades más allá de la simple comprensión humana, por lo que entendemos son eternos, y ya no tienen que preocuparse porque su poder mengue debido a la falta de adoradores (aunque por alguna razón estos son los dioses que más adoradores tienen en el mundo) a estos seres ya no les importa si su religión desaparece, ellos van a perdurar.

Como ejemplo tenemos a YHWH, Visnú y la triple diosa. Todas estas deidades han perdurado desde el inicio de los tiempos, su poder en lugar de menguar aumenta día con día. Se sabe que existen más, pero prefieren no entrar en contacto con mortales. Veo en sus ojos que quieren saber si pueden morir, pues por lo que sabemos no hay forma conocida de matarlos, pero (y no digan que yo se los dije porque esto es de alto secreto) se sabe que un Dios de este tipo fue asesinado hace incontables eras. Su ser se aferra a la existencia aún después de que su cuerpo y su alma hayan sido destruidos totalmente.

3.- Seres teóricos.

Autarcas y Señores del Samsara:

Ya solté toda la sopa, así que no hay razón para no continuar, este dios que les mencione que fue asesinado tenía, o tiene, no es muy seguro, un culto que lo adora y quiere que vuelva a la vida ¿cómo? Es un completo misterio, pero en una redada logramos confiscar un cuaderno de aspecto extraño en este se exploraban dos clasificaciones más allá de los dioses absolutos, este cuaderno estaba manchado de sangre por lo que muchas partes eran confusas, pero pudimos recopilar algo de información.

Existen los llamados Señores del Samsara y los Autarcas. Sí, sé que suena raro, esto es porque según la explicación del cuaderno estos nombres son una traducción lo más cercana posible, ya que se trata de palabras de origen divino, y no existen conceptos que puedan describir eso para los humanos.

Por lo que se sabe, un Señor del Samsara es capaz de alterar el ciclo de muerte y reencarnación dentro de galaxias enteras y por lo que se describía son lo suficientemente poderosos como para traer de vuelta a la vida a otras deidades que no sean otros Señores del Samsara o un Autarca y esto es porque un Autarca es un Dios autosuficiente tan poderoso que no requiere nada para existir, son la cúspide del poder divino, según el cuaderno no es seguro si nacieron junto con el universo o existen desde antes de este, pero pueden hacer cosas que ni siquiera una deidad absoluta podría ser capaz de concebir ¡Son los Dioses de los Dioses!

Pero, dejemos de soñar, no se sabe si en realidad entran en la categoría de deidades absolutas o si realmente existen, por lo que sabemos podrían ser las alucinaciones de un loco, pero si realmente existen son seres tan por encima de nosotros que siquiera pensar en su existencia es ridículo.

Los Otros:

No estoy completamente segura de si entran acá, pues hasta donde sabemos Los Otros no son realmente de origen divino, pero muchos teóricos y teólogos los ponen juntos, así que nada.
Los Otros son seres extraños y confusos, para empezar son los regentes de «el velo» un por así llamarlo de forma simplista, el espacio entre planos.

Los Otros están de alguna forma vinculados a un concepto abstracto relacionado a los seres mortales, por ejemplo, algunos de los Otros que conocemos son: El Otro de la Curiosidad, El Otro del Sufrimiento y el Otro de la Creatividad.

No sabemos si el espacio que rigen los Otros es como es debido al ente que los controla o si estos espacios existían desde antes y de estos nacieron los Otros, miren, el velo está 'separado' por secciones o lo que entenderíamos como secciones y estas están llenas de este concepto abstracto que les decía antes.

Pero dejemos eso para otro momento, sé que no debería decirles esto, pero la próxima ponencia será acerca de el velo, los planos y los Otros, así que estén pendientes.

¿Cómo matarlos?

Veo en sus ojos esa necesidad de saber más, y lo sé, porque en su posición estaría hambrienta de conocimiento.

He de aclarar que los ungidos, avatares y falsas deidades pueden ser asesinados (aunque no con medios comunes), ya que son mortales. Los mortales que aspiran a la apoteosis pueden ser asesinados si aún no logran su objetivo. Se desconoce como acabar con una deidad absoluta, y ni hablar de las clasificaciones teóricas. Ya que la muerte de un dios es un acto extremadamente complejo, lo que les diré no son ni la punta del iceberg de la investigación que existe en este campo.
Aunque bueno, el noventa por ciento de la investigación en este campo son preguntas.

Usurpación del poder:

Hay rituales prohibidos los cuales pueden llegar a necesitar el alma de mil jóvenes de menos de cinco años o la sangre de quinientas vírgenes y la ayuda de otra deidad para robarle el poder a un ser divino. O por lo menos eso he oído, se dice que este es el origen de la mayoría de los seres apoteósicos, aunque el cómo se realizan los rituales fue eliminado por nuestra agencia hace mucho tiempo.

Después de que se completara el ritual se podría canalizar el poder divino de otra deidad y hacerlo tuyo, o simplemente dispersarlo en el ambiente para hacer de una nación pobre una rica y prospera.

Senescencia espiritual:

En muchas culturas de todo el mundo existen leyendas de dioses que pierden su poder y pasan a ser mortales. La senescencia espiritual es una forma de envejecimiento que se produce en las entidades espirituales, incluyendo los dioses, sin embargo esto solo le sucede a las deidades menores que llevan mucho tiempo sin un culto o un panteón.

Este al envejecer permite que los dioses pierdan parte de su poder, y con el tiempo puede llevar a la muerte. Esto es más común de lo que se piensa, aparentemente es un proceso muy largo y doloroso, quizá pueda ser considerado una forma de muerte lenta, aunque para nosotros los mortales podría ser una eternidad.

Destrucción de la religión y de sus símbolos:

Aunque parezca una idea excesivamente simplista, esto es muchísimo más complejo de lo que suena, y por ahora es la única forma que conocemos de matar a una deidad sin la ayuda de otra deidad, también tiene que ver con la idea anterior, si de alguna forma logras destruir el culto de un dios y de alguna manera haces que no intente crear otro culto puedes lograr que un dios superior se convierta en un dios menor, y que un dios menor muera, sin embargo esto es algo que puede ser tan tardado que fácilmente nuestro sol nos consumirá antes de que podamos verlo y siquiera estudiarlo.

De hecho, el proceso de la muerte de un dios es más complejo que el de un ser apoteósico, ya que cuando un Dios pierde el culto, su poder y su existencia comienzan a desintegrarse; mientras que un ser apoteósico puede perder el culto y aun así vivir con normalidad.

Reitero, no sabemos por qué pasa, pero según las investigaciones actuales al destruir los seguidores, se está destruyendo de alguna forma la fuente de energía del dios. De este modo, ellos se volverán seres débiles y si no mueren por la senescencia espiritual algún otro dios aprovechara esta debilidad y lo consumirá. Funciona mucho mejor si logran satanizar su adoración o poner en su contra otras religiones, ya que en algunas ocasiones los dioses en su apogeo o que recién comienzan a ser adorados se dejan llevar por los deseos de sus adoradores.

Si se destruye el lugar de culto, eso quiere decir que ya no hay donde adorarlos, pero si se destruyen sus símbolos místicos, esto quiere decir que ya no hay forma de invocarlos, sin embargo, esto es extremadamente difícil, y no es recomendable dado el gasto insostenible de tiempo y energía. Se podría decir que es efectivo contra dioses menores, y un poco menos contra dioses mayores, pero es completamente inútil contra los dioses absolutos y ni hablar de los seres teóricos.

Teomaquia:

Lo más común es que un dios sea asesinado por otro dios, y lo sé, me repito demasiado, pero es la completa verdad, desconocemos la razón, pero las guerras entre dioses son una rareza en la actualidad y aunque no sabemos si son completamente confiables, eran un suceso bastante típico en la antigüedad según los escritos. Se teoriza que es porque antes había una cantidad exorbitante de panteones distintos, esto causaba roces entre deidades y sus pueblos elegidos.

Incluso se relata que era excesivamente común que los dioses lucharan codo a codo con sus mortales elegidos, ya sean ungidos, oráculos o avatares.

Pero bueno, el pasado es el pasado y el ahora es el ahora. Espero les haya gustado esta ponencia, si fue así por favor mantengan completo silencio acerca de toda esa información clasificada que no debería haberles dicho, que Sarasvati los tenga en su gloría. Adiós.

Aclaraciones:2.

  • Matar a un dios en un plano material rara vez va más allá de eliminar su forma material. Dependiendo del tipo de deidad y del método, en ocasiones es más fácil o es la única manera eliminarlos en un plano espiritual o incluso en su propio plano de paraíso o residencia. Sin embargo, se sabe de dioses que han muerto en el plano material y en el plano ustaliano3.
  • La senescencia espiritual de un dios es un acto muy doloroso, debido a que su ser se disuelve y sus pedazos flotan en el éter hasta que son diluidos por el universo, esto es un proceso largo y angustiante para el dios en cuestión, por lo tanto, no se recomienda hacerlo a menos que sea estrictamente necesario.
  • La muerte de un dios mayor es un acto que tiene consecuencias, ya que su poder y su energía se disipan en el universo, lo que puede causar un desequilibrio en el cosmos, y esto puede afectar a todos los seres vivos e incluso a otros dioses, sin embargo este es un suceso prácticamente imposible. En cambio, la muerte de una deidad menor, una deidad falsa y una ser apoteósico no causan ninguna clase de desequilibrio cósmico. En cuanto a la muerte de una deidad absoluta sus consecuencias son desconocidas e inimaginables.


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