Un Dragón Rojo
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Joseph aprecio a lo lejos una aldea quemada, la ceniza que volaba ligeramente por todo el lugar, las estructuras carbonizadas con olor a carne quemada, carbón y vapor por toda la aldea. Un camino de ruinas, cubierto por un manto gris de humo hacía la vista imposible. Joseph saltó, y se lanzó a la aventura.


Deslizándose sobre las capas de nieve por dónde caía rápidamente pero manteniendo siempre el equilibrio, desenfundó su pistola Beretta con su mano derecha, infundiendo su alma de determinación a investigar la tragedia, tres horas antes se había equipado con una AK-47 junto a su traje blindado.

Al llegar abajo dio un salto logrando aterrizar sin complicaciones, en frente apareció una vez más la escena. Un camino manchado de carbón, miembros calcinados por todas partes, Joseph no podía saber de quienes eran esas partes, podían ser desde niños hasta ancianos, nadie se había salvado.

El humo no paraba de salir. Empezó a analizar las estructuras, hechas de madera ahora convertida en carbón, algunos ladrillos tenían unas manchas negras, los muros se encontraban colapsados. Trozos de vidrio que alguna vez formaron ventanas, adicionalmente habían materiales que antes hacían parte de decoraciones, muebles, electrodomésticos, etc.

Joseph acomodó sus gafas de visión nocturna, para obtener una mejor vista de sus alrededores. Caminó Silenciosamente dando pasos largos pero lentos, sosteniendo su pistola por encima del hombro apuntando siempre adelante. Mientras más se adentraba, más silencioso se hacía el ambiente. Hasta que podía escuchar los latidos de su corazón, Joseph se dirigió hacía una vivienda que se encontraba relativamente completa, pero igual de destruida que las otras.

Entró por una de las aberturas grandes en silencio, se paró con rapidez para dar una barrida completa de la casa con su pistola en mano. Al ver que no había nada, enfundó su pistola y empezó a caminar, se dirigió a una mesa en la cual encontró varios papeles viejos, entre ellos un cuaderno anillado quemado, sin embargo una página aún estaba intacta. Mientras los otros papeles que vio eran viejos diarios uno era un papel en particular.

Joseph tomó el diario y se encontró con información en el.

Criaturas dragones desconocidas nos atacan.

Por favor, el que sea que encuentre esto envíe ayuda desde el pueblo de sección manchada de tinta para evacuar todo el lugar.

Esas criaturas están destrozando el pueblo, niños están muriendo, derrumban las casas, son dos. Por favor, ayúdenos antes de que lleguen aquí y todos sección quemada.

Joseph algo sorprendido pero a la vez poco interesado en saber más de dicho papel, lo dejo en la mesa. Tomo el cuaderno anillado, abriéndolo para ver unas pocas hojas vacías y luego encontrar lo que buscaba: Un solo lado de una de las páginas un tanto arrugadas tenía cosas escritas, aparentemente de un intercambio para crear algo, o una cosa así.

Ordenanza: 23.456.019 catálogo draconiano.

fecha de pedido: 12/12/1900

Lugar de fabricación: fábrica de armas Blandir. Bélgica, 1880.

Unidades solicitadas: tres.

Encargado de proyecto de distribución: capataz sección manchada de tinta.

Descripción del pedido solicitado: el pedido se basa en la producción por medios alquímicos del tipo homúnculo en cirugías complejas junto a modificaciones espiritistas de un alma artificial, generar una especie de dragón servicial a su solicitador, el Agente Reidmeiller de la Sección manchada de tinta para utilizarlos como armas secretas.

Los dragones solicitados deben de tener órganos vitales estándar junto a un órgano mejorado de emisión de fuego. deben tener armadura escamosa resistentes a proyectiles, débiles a la electricidad para ayudar a su adiestramiento en disciplina. Debe de tener garras lo suficientemente fuertes para desgarrar paredes de concreto y un sistema inmunológico avanzado para cualquier enfermedad; como la fiebre Exaniantica o la enfermedad del deforme Jack.

Uno de los dragones debe tener un ser hembra para engendrar huevos, y tener más de estos dragones.

Coste: debido a las diferentes y divertidas solicitudes de Reidmeier, los recursos para este proyecto serán financiados totalmente por la fábrica sección manchada con tinta. Sin embargo se le hará un coste por el envío el cual costará unos 3.000 francos.

El resto del papel está manchado con tinta y es imposible de descifrar.

Joseph quedó sorprendido, pensó en aquellos dragones que se habían capturado hace tiempo, pero uno había pasado por alto. Y se preguntó; ¿Cuánta destrucción género ese dragón suelto?, ¿Qué tantos pueblos y gente habrá pagado?, Mientras estás preguntan vagaban por su cabeza, Joseph recordó su misión.

Él guardó el cuaderno anillado en uno de sus bolsillos un tanto grandes y desenfundó su pistola como era su costumbre, mientras vio de nuevo (siguió viendo) pero con más calma el lugar donde se encontraba no había nadie, todo en silencio.

Joseph regresó al lugar del que había entrado deslizándose por la abertura para salir suavemente. Observo sus alrededores, fue entonces que a su derecha vio algo que le puso los pelos de punta; una silueta un tanto visible escondida por el negro humo, con un tono de dragón rojo, de unos dos o tres metros, una gran boca, ojos verdes que brillaban con la intensidad de la luna, garras puntiagudas y una cola alargada.

Él miró a la cosa que se encontraba a un par de metros, y empezó a retroceder, caminando lentamente mientras sostenía su pistola en su mano derecha. Pero pisó una rama; la bestia que tenía enfrente lo miro.

Sus ojos llenos de furia concentrada no demostraban cordura alguna, para luego ir y lanzarse corriendo a Joseph.

El hombre retrocedió corriendo de espaldas mientras soltó varios diarios sin hacerle nada más que enfurecer más a la bestia. El dragón rojo le escupió una gran llamarada que empezó a llegar hasta donde estaba él, Joseph logró lanzarse a un callejón evitando el fuego para luego huir por este. El dragón sentía su olor y fue por el callejón rompiendo los frágiles muros con sus garras y cabeza escupiendo varias llamaradas cortas mientras rugía.

Joseph corrió hacia todos lados, ahora por un camino de calle soltó varios disparos a trozos de metal que veía, para desviar el oído de la bestia alada que le seguía. el dragón rojo abría paso con rapidez, disparando sus llamaradas por dónde había escuchado, impulsado por las ganas de devorar a aquel humano.

vio unas murallas rotas y viejas, por dónde se fue mientras corría, saltó una barricada pequeña para esconderse detrás. Sentía como su corazón latía de formas que nunca había sentido, con la mano temblando guardó su pistola para agarrar su AK-47 que sujetó fuertemente con ambas manos y puso entre sus brazos.

Escuchando atento, sintió los pisotones de la criatura gigante que iba buscando, y no tardaría mucho en encontrarle. Joseph buscó entre su chaleco sacando una bomba de luz; tomó el pestillo, rezándole a dios por tener buena puntería, sacó el seguro y lanzó la granada.

La bestia vio la "lata", con ojos curiosos para luego sentir arder sus ojos con una chispa de luz potente. Joseph aprovecho para levantarse rápido y determinado para correr en dirección recta, se dio en un momento vuelta y disparó varios cartuchos a la bestia, aparentemente perforando un poco su piel dándole dolor, que el dragón rojo sintió el reflejo en varios rugidos hervidos en ira intensa.

Joseph corrió tan rápido como pudo. recordando sus viejos entrenamientos cuando era joven, mirando siempre al frente. La bestia recuperó al poco tiempo la visión mientras se llenaba más de rabia preparando un nuevo fuego con otro suspiro, Joseph corría para luego dar vuelta una de las esquinas de una pared medio derrumbada para intentar mantener el control.

La bestia lanzó por todas partes fuego, el hombre podía escuchar el tronar de las llamas que incineraban los restos destruidos hasta que comenzó a calmarse, caminando ahora de forma lenta mientras miraba todo el escenario que él mismo había destruido.

Joseph soltó un largo suspiro, intentando que se le ocurriera otro movimiento; tomó una de sus granadas de mano, arrancó el seguro y la lanzó hacia un camino nebuloso la cual explotó colapsando aparentemente una casa. El dragón rojo se lanzó rápidamente a ver, atontado por el sonido, mientras Joseph corrió sosteniendo su AK-47, pero tropezó con una piedra, impactando contra el suelo y sintiendo un dolor agudo en el tobillo.

No pudo contenerse, así que un grito leve de dolor soltó y en ese momento la bestia se giró. Joseph se levantó adolorido y empezó a correr aguantando las terribles sensaciones con cada nuevo paso, la bestia se lanzó hacía donde él estaba y Joseph disparó contra su cara aturdiendo con cada bala, la bestia quedó cegada por varios momentos.

Joseph se escondió por una muralla mientras el dragón recuperó rápido la visión, empezó a buscar de nuevo a aquel que perturbó sus ojos, gotas de sangre recorrían su cara desde los orificios de sus ojos.

Joseph entendió que no podría escapar y desistió de la verdad mientras armaba un plan. Sacó otra de sus granadas de mano, dejando su AK-47 a un lado mientras se recostaba en el suelo adolorido sacando luego su pistola Beretta, grito diciendo; "¡Ven aquí bestia chupa mocos!."

La bestia escuchando el ruido se dirigió hacía él, mientras Joseph sacó el cuaderno anillado, lo tiró cerca de un barril donde no llegaría el fuego para luego ver a la bestia aproximarse.

Al verla, Joseph sacó el seguro de su granada y la lanzó mientras el tiempo se ralentizó al mismo tiempo que la arrojó; se perdonó a sí mismo por muchas cosas que había cometido; por no poder ver a su hijo de nuevo, por no decirle adiós a su amada. Al mismo tiempo la bestia escupió su llamarada que colapsó contra la granada.

Una poderosa explosión se dio potenciada por el fuego del dragón, la cual en un destello acumuló la energía para luego expandirse en una abrasadora explosión de pólvora y magia.

A ambos los envolvió la explosión, desintegrando la armadura del escamoso dragón rojo, atravesando sus órganos vitales mientras Joseph se dejó abrasar por el fuego, quien le dio la bienvenida.

Reporte: N°3405

Ubicación: pueblo de ███████████, España.

Objeto recuperado: cadáver de un espécimen draconiano, cadáver del presunto agente Quispe quien fue enviado a explorar el pueblo de ███████████ por un presunto incidente que involucró una entidad taumatúrgica amenazante. Junto a un cuaderno anillado de unas cuantas hojas vacías y una sola hoja con contenido.

Nota: tal vez él fue quién asesinó a ese dragón. En ese caso hizo lo que ninguna fuerza especial móvil hubiera logrado, y nunca sabríamos realmente de dónde vinieron los OTS-[DATOS BORRADOS]. - Doctor █████.

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